Uno de los problemas de pareja más comunes: “Quiero que le nazca”

Por: María Andrea Ganoza

problemas de pareja

¡Lo confieso!  Yo también pertenecía al club “Quiero que le nazca”, que se rige bajo el estatuto principal de:

“Quisiera que sea”…

  • “Más Detallista”
  • “Osado/a en la intimidad”
  • “Romántico/a”
  • “Cariñoso/a”
  • “Servicial”
  • “Caballeroso”
  •  “Pegado/a a mi familia”
  •  “Atento/a”
  •  “Etc.”

Junto con la frase: “pero sólo si le nace espontáneamente, porque si se lo tengo que pedir, ya no tiene valor”.

Entonces, nos metemos en la paradoja de querer algo que no podemos obtener a menos que lo solicitemos, pero si lo solicitamos y lo obtenemos ya no será satisfactorio.“No es sólo querer que el otro haga la conducta, sino querer que quiera hacerla, lo que nos conduce a este callejón sin salida”.

¡Que enredo!, me explico mejor con un ejemplo:

Ana quería que su esposo la ayudara más en las tareas del hogar. Consideraba que él debía ser más atento con ella y reconocer espontáneamente todo el esfuerzo que realizaba. Como su esposo no daba señales de querer cooperar, Ana había intentado varias estrategias:

  • Le enviaba indirectas de lo lindo que sería tener apoyo en las tareas del hogar.
  • Ponía cara triste cuando tenía que organizar el menú de la semana.
  • Le recriminada lo poco que él hacia para cooperar con la familia.
  • Se quejaba de todo el trabajo que tenía.
  • Se enfadaba.
  • Etc.

Primera sesión

En nuestra terapia de pareja solemos pedir que ambos miembros de la pareja asistan a la primera sesión. De esta manera nos aseguramos de trabajar con los objetivos de ambos antes de pasar a las sesiones individuales. En esta primera sesión, Ana me contó que no entendía cómo Juan podía ser tan desconsiderado. “Yo le doy muchas  indirectas y él no hace nada. No entiende mis necesidades”. Esto no sólo la enfadaba y llenaba de resentimiento, sino que hacía que cada vez se sintiera más incomoda con su relación.

Juan, por su parte, no entendía el comportamiento de su esposa. La consideraba voluble y prefería alejarse cuando ella estaba “de mal humor” o “estresada”.

Poco a poco se habían ido distanciando. Juan evitaba a su pareja y ésta se sentía cada vez más incomprendida. Por ello, habían llegado a la terapia de pareja como una última opción antes del divorcio.

Cuándo le consulté a Ana si había intentado decirle a Juan directamente que necesitaba de su apoyo, me respondió: “Pero debería salir de él, debería darse cuenta y saberlo. Después de tanto años juntos, ¿cómo no va a darse cuenta que necesito una mano?”.

Un ejemplo de un problema de pareja común:

Hace poco leí el siguiente fragmento en una web y pese a ser ficción, no pude evitar sonreír al recordar que ha sid5o una escena típica para mi propia relación de pareja:

El: ¿Qué te pasa?

Ella: Nada.

El: Sí. Algo te pasa. ¿Qué es?

Ella: No me pasa nada.

El: ¿Qué te pasa?

Ella: Nada.

El: ¿Qué te pasa?

Ella: Nada.

El: ¿Y esa cara?

Ella: ¿Cuál cara?

El: Ya pues, dime ¿Qué te pasa?

Ella: Tú deberías saberlo.

El: Ah, entonces, si te pasa algo.

Ella: No, no me pasa nada.

El: ¿Qué te pasa?

Ella: Nada.

El: ¿Qué te pasa?

Ella: No importa.

El: ¿Qué?

…Tras tres minutos de silencio…

Ella: Nada.

El: Bueeno.

Ella: Ya ves! Ni te importa!

¿Cómo el no comunicar nuestras expectativas nos lleva a tener problemas de pareja?

Si bien en esta caso es “ella” la que no quiere decir lo que siente, se aplica a hombres y mujeres, así como a parejas del mismo sexo. Así mismo, como vimos en el articulo ¿Cómo mejorar la comunicación con mi pareja?, hablar de los problemas no es siempre la solución. Estudios muestran que las parejas felices raramente hablan de los problemas cuando están dentro de los mismos. Hablar de nuestras expectativas, sin embargo, si es necesario.

Hablar de lo que queremos, de lo que necesitamos y de las expectativas que tenemos en la relación antes que estas se conviertan en problemas de pareja.

Si no somos directos con nuestras peticiones, ¿de qué forma los otros se van a enterar de lo que necesitamos de ellos? Por esta razón, lo mejor que puedes hacer es comunicarte de manera precisa y directa. Señalando lo que no te gusta, pero evitando criticar. Finalmente, les dejo un articulo dónde explicamos la diferencia entre criticas y quejas en los problemas de parejas.

 

 

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1 Comment on "Uno de los problemas de pareja más comunes: “Quiero que le nazca”"

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Bea
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muy cierto!
soy una Anita…pero yo ya se lo dije también directamente y para él es más facil safarse de la situación que ayudar. Es un tema también de crianza pienso. Su mamá no le enseñó a ayudar y su papá es machista. No conoce otra cosa…no lo culpo.