¿Cómo superar la muerte de un familiar?

Han pasado dos años desde la muerte de la madre de David. Esta según él, ha sido la experiencia más dura de toda su vida. En nuestra primera sesión David confesó sentirse completamente desorientado en la vida. Sentía un sinfín de emociones que no sabía cómo expresar ni sanar. Sólo tenía clara una cosa: vivir una vida sin ella ya no le hacía sentido.

Superar la muerte de un ser querido es uno de los desafíos más difíciles que nos tocará afrontar. Lamentablemente, no hay una solución mágica que nos quite rápidamente este dolor de encima.

Se trata de un proceso donde procesamos la experiencia de haber perdido esa persona. Para la mayoría este no es un proceso sencillo. Así como David, muchos pueden sentirse abrumados e incluso desorientados por no saber qué hacer para empezar a sentirse mejor.

 

¿Qué es el proceso de duelo?

El duelo es un proceso de adaptación a la nueva vida sin la presencia física de la persona. Como todo proceso, se trata de un camino que inicia en este caso con el reconocimiento de la pérdida y puede superarse cuando resignificamos la pérdida de esa persona de una forma que converse con nuestra vida presente.

Sin embargo, se trata de un proceso tan complejo y personal, que no existe una única manera de experimentar el duelo.

 

Superar la muerte de alguien querido ¿Cómo se siente el proceso de duelo?

En mis años acompañando a pacientes en su proceso de duelo, he notado que los sentimientos que experimentan son muy diversos entre sí.  Y dependerán de sus antecedentes personales y el tipo de relación que tuvieron con esa persona.

Quizás no te sientas preparado para la intensidad, variabilidad y duración de esas emociones. Pero, estas son reacciones completamente naturales ante una pérdida. Por eso, si este es tu caso no te juzgues ni sientas que estas actuando de una forma “anormal” que o estas perdiendo tu sanidad mental.

Las reacciones más comunes son:

 

Adicionalmente, cuando se trata de alguien muy cercano como un familiar, estas emociones afectan nuestros pensamientos y provocan cambios en nuestra conducta:

  • Sensación que nada tiene sentido
  • Desmotivación generalizada
  • Pasamientos recurrentes sobre la muerte
  • Dificultad para concentrarse
  • Evadir situaciones que nos recuerdan a esa persona
  • Falta o aumento del apetito
  • Trastornos en el sueño

 


Ignorar los sentimientos no es la solución

Generalmente la intensidad de la tristeza va disminuyendo conforme pasa el tiempo. Pero experimentar el proceso de duelo es algo necesario si queremos superar la muerte de esa persona.

En un inicio David, decidió vivir en silencio el proceso de duelo. No quiso ser un peso adicional para la familia y vivió gran parte del duelo bloqueando los recuerdos de su madre e ignorando las emociones de tristeza.

Después de un año, notó que le costaba muchísimo abrirse emocionalmente a nuevas relaciones. Su miedo principal era desarrollar afectos profundos por alguien y volver a pasar por un proceso de pérdida.

Motivado por el miedo se escudaba en comportamiento errático y hermético en su forma de relacionarse con otros. Este miedo y desconfianza afectaron varias de sus relaciones y también la manera en cómo se sentía consigo mismo.

No podemos evitar el duelo para siempre. Así como David, he conocido pacientes que intentan evitar este proceso. Aunque esto surge por un deseo natural de protegerse, el error es asumir que al ignorarlo las emociones desaparecerán. Sin embargo, la experiencia demuestra, que estás emociones pueden volver a activarse en cualquier momento, convirtiéndose en nudos críticos que obstaculizan nuestro bienestar personal y la calidad de nuestras relaciones.

El caso de David, es un ejemplo que las emociones que experimentamos durante el duelo, eventualmente necesitan ser gestionadas y resueltas.

Entonces, ¿Qué hacer para superar la muerte de un ser querido?

Aunque superar la muerte de alguien querido es un proceso único y personal, en nuestras terapias para el duelo mantenemos algunas claves que han sido de mucha ayuda para nuestros pacientes.

Aquí compartimos algunas de ellas:

1.El duelo es un viaje personal: cada uno vive el duelo a su propio ritmo

Una de las cosas que más afectaba a David era sentir que el resto de sus hermanos había superado la muerte de su madre mucho más rápido que él. Sin embargo, cada experiencia de duelo es única.

Como mencionamos arriba, su duración y la manera en cómo se siente está influenciada por nuestra historia personal con esa persona. Y, esto es una experiencia única que no se repite de la misma manera en otras personas.

Pese a lo que nos digan los demás, no hay una forma “normal” de vivir el duelo.  Tampoco hay es un proceso que ocurre por etapas graduales como un paso a paso que hay que cumplir.

Nuestra recomendación, es que procures no juzgarte ni compararte con los demás.  Porque, aunque la pérdida afecta a toda la familia, superar la muerte de alguien es un viaje personal y único.

 

2. Date el tiempo que necesites para sanar

Las preguntas más recurrentes que escucho en las terapias para el duelo son: ¿Por qué siento tanta tristeza? ¿Cuánto tiempo más sentiré esto? ¿Cuándo volveré a ser “normal”?

Un aspecto importante aquí, es lo que el paciente califica como “normal”.  Perder a un ser querido es una experiencia que genera un cambio importante en nuestras vidas. Superar la muerte de un familiar no significa continuar a la normalidad de nuestra vida como si nada hubiera pasado.

Una recomendación importante es darnos el espacio y el tiempo para experimentar las emociones propias del duelo. Es importante que te permitas a ti mismo sentirte de esa manera sin juzgarte.

 

3. Busca contención

Habrá momentos donde prefieras estar sólo. Aunque es importante tener un espacio personal y reflexivo para procesar la pérdida de un ser querido, hablar con otros puede facilitar tu proceso.

Para muchos, la experiencia de sanación recién empieza cuando logran permitirse ser vulnerables con otros. El hablar con otros nos ayuda a identificar nuestras emociones y a ponerle un nombre a lo que estamos haciendo. Esto es fundamental porque al reconocer lo que nos pasa internamente, más adelante podrás identificar estrategias para trasformar esas emociones y superarlas gradualmente.

 

4. Ser vulnerable es un proceso de dar y recibir

“Deja de llorar. Tienes que ser fuerte para apoyar a tu familia”. Esta es una de las frases que más ha afectado el proceso de duelo de mis pacientes.

Siguiendo este mandatorio a veces auto impuesto fingieron que tenían todo bajo control.  No querían parecer vulnerables frente a los otros miembros de la familia para no ser una preocupación adicional.

Con esta idea en mente, construyeron una coraza emocional hacia afuera y no dieron espacio para que su familia pudiera estar ahí para ellos. Ser vulnerable no sólo significa abrirte a otros. Cuando te permites ser vulnerable estás dando espacio para que otros puedan ser vulnerables contigo.

Es un proceso de ida y vuelta. El día que uno de ellos se sienta mal tu podrás estar ahí para ellos, y cuando tu te sientas mal ellos podrán estar ahí para ti.

 

5. La persona se ha ido pero continúa viviendo a través tuyo

Uno de los errores más comunes para poder superar la muerte es pensar que tenemos que olvidarlo y dejarlo ir.

Somos seres sociales con una gran memoria afectiva. Aunque la persona ya no se encuentra físicamente entre nosotros, dejó un efecto importante en nuestra forma de ver y sentir el mundo.

Para muchos de mis pacientes, el proceso de recordar a aquella persona es un proceso difícil que prefieren evitar.

Sin embargo, esto ocurre porque generalmente los momentos que recuerdan son momentos dolorosos como sus tiempos de enfermedad o de agonía. En ocasiones, su mente está tan ocupada con estos recuerdos, que les es difícil recordar otros momentos como los recuerdos más felices de esa persona.

 

Una técnica que utilizamos durante las terapias para el duelo es “Aprender a Recordar”.  Esto es útil porque empezamos a recordar otros aspectos de la persona y su legado en nosotros.  La persona realmente no se ha ido, pues vive en ti y en cada uno de tus familiares y pueden seguir incorporando su influencia incluso en el presente y en el futuro.

En las últimas sesiones con David, él me comentó que una de las cosas que más recordaba de su madre era su capacidad para seguir adelante y su motivación para superar situaciones difíciles. Con el tiempo, David reconoció esto como una gran influencia en su vida. Hasta el día de hoy procura vivir con esa perspectiva en mente como una forma de tenerla siempre presente.

¿Cómo puede la terapia ayudarte a superar la muerte de alguien?

Los terapeutas especializados en terapia para el duelo tienen herramientas para guiar a la persona en el proceso. En conjunto y tomando en cuenta tus recursos emocionales, podrán desarrollar estrategias para lidiar con las emociones más difíciles del duelo y resignificar el vínculo afectivo de una forma que te permita seguir adelante y creciendo.

También podrían ayudarte otros artículos sobre el duelo con herramientas y consejos.

Si estas pasando por este difícil momento y sientes que requieres de ayuda profesional, nuestro enfoque en terapias para el duelo puede resultarte útil. Puedes comunicarte con nosotros para una terapia en línea y escribirnos a contacto@terapiapsicologicalima.com o si estas en Perú llamar al 962-783032 para separar tu cita.

 

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