Depresión

 

¿Qué es la depresión y cómo superarla?

Antes de auto diagnosticarnos con depresión o permitir que otros nos diagnostiquen como depresivos, debemos entender la tristeza como un mecanismo protector y su diferencia con un diagnóstico de depresión.

Tener depresión es distinto a estar triste. La depresión viene acompañada con un alto grado de desmotivación y falta de sentido de vida, es un estado en el que el disfrute ha desaparecido casi por completo de la vida de la persona. La tristeza, por el contrario, es la forma en que nuestra mente comunica que algo en nuestra vida no está yendo como deseamos. Es un llamado de atención para empezar a hacer cambios positivos en nuestras vidas.

Todos hemos pasado por períodos donde nos sentimos más tristes y cansados que de costumbre. Ante una situación difícil, como separarnos de una pareja o el duelo de perder un trabajo o a un ser querido, la tristeza aparece como una respuesta natural para asimilar la situación.

Todos experimentamos tristeza y esta es una emoción útil. Su finalidad es motivar el cambio. Cuando sentimos tristeza solemos apartarnos y bajar el nivel de energía, logrando así un espacio para reflexionar sobre notros mismos. El problema viene cuando la tristeza se vuelve un hábito constante y nos llega a quitar toda nuestra energía.

¿Cómo podemos diferenciar si tenemos tristeza o depresión?

Hoy en día, escuchamos que se habla de la tristeza y la depresión como si fueran lo mismo. Sin embargo, una cosa es sentirnos tristes por algo circunstancial y otra muy distinta es haber perdido el interés y la motivación por vivir. La depresión tiene tristeza profunda -y a veces silenciosa- que nos acompañe de forma permanente.

1.- La depresión no solo es estar triste

Los síntomas emocionales de la depresión son varios, y la tristeza es solo una de sus manifestaciones.

Un error común es asumir que alguien con depresión está triste todo el tiempo.  Este estereotipo ha hecho que muchas veces pasemos por alto otras señales que también son un indicador de depresión.

Otros síntomas emocionales comunes de la depresión son:

    • Irritabilidad sin razón aparente
    • La apatía o pérdida de interés por actividades que antes consideraba placenteras
    • Sentirse constantemente ansioso, intranquilo o inquieto
    • Sentirse vacío

2.- La tristeza afecta nuestras emociones y la depresión nuestras creencias

La tristeza aparece frente a una circunstancia concreta. Si tenemos un problema familiar, por ejemplo, la tristeza es una expresión de dolor frente a ese evento. La depresión en cambio tiene un impacto cognitivo en la persona, afectando sus creencias en torno a sí mismo y su entorno.

Algunos síntomas o pensamientos comunes:

    • Creer que su vida carece de sentido
    • Sentirse poco valorado por su entorno
    • Culpabilidad excesiva
    • Sentido continuo de inutilidad
    • Pesimismo y desesperanza
    • Falta de sentido de autocuidado

3.- La depresión afecta nuestros vínculos con el otro

Incluso estando tristes podemos tomar la determinación de vencer la tristeza visitando o conectando con nuestros amigos.  Después de un tiempo la tristeza irá desvaneciéndose de forma gradual hasta desaparecer por completo.

Aunque estemos tristes las ganas de socializar y compartir con otros es un recurso que sigue presente y que incluso puede ser de bastante beneficio.

En la depresión, por el contrario, uno de los síntomas de mayor alerta, es que la persona tiende aislarse.  Se cierra en su mundo emocional y físico y se acostumbra a esta soledad afectiva. Esto hace que la persona tenga más dificultades para relacionarse, dado que ya no hay interés en conectar con otros.

Las personas con este síntoma tienden por ejemplo a experimentar una falta de deseo sexual hacia la pareja o buscan de forma consciente tomar distancia de sus amistades.

4.- La depresión tiene una mayor duración

Como hemos visto, la tristeza es un sentimiento pasajero que ocurre frente a un evento concreto. Al poco tiempo, la tristeza va perdiendo fuerza y la persona puede recuperar su sentido de bienestar. Sin embargo, una cosa es sentirse triste un día o quizás una semana, y otra es observar nuestra vida desde prisma permanente de negatividad y desgano, donde además nos resulta difícil proyectarnos a tener a un mejor futuro.

Otro error común es creer que las personas de depresión viven de esa forma porque así lo eligen o porque no ponen lo suficiente de su parte. Pero a diferencia de la tristeza, la depresión es una condición que les impide salir con facilidad de estado.

Esto no quiere decir que la depresión no tenga cura, pero se requiere de un tratamiento o acompañamiento profesional para poder sobrellevarse. En el artículo de hoy hablaremos de qué es la depresión y cuáles son los síntomas de alerta a los que deberíamos prestar atención.

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por la pérdida de interés en las actividades cotidianas que solíamos realizar, acompañada de un sentimiento constante de tristeza y desmotivación. Estos síntomas deben estar presentes por lo menos dos semanas de manera consecutiva y afectar la forma en que actuamos y pensamos.

Un psicólogo o psiquiatra pueden diagnosticar si tienes depresión. Sin embargo, este diagnóstico no necesariamente te ayudará. Lo que te va a ayudar es detectar que tienes un problema y empezar a trabajarlo en terapia.

A veces los diagnósticos son útiles, pero otras veces nos encasillan en un cierto estado mental y emocional, haciéndonos creer que es muy difícil o incluso imposible cambiar.

Creernos la etiqueta de qué somos «depresivos» es lo peor que podemos hacernos, pues nos cerramos a las posibilidades de cambio. Una persona que ha sido diagnosticada con depresión puede empezar a cambiar y convertirse en lo que prefiera ser.

No hay nada fijo en ti, por ello es importante que no te autocalifiques. Cuando empezamos a hablarnos a nosotros mismos como si fuéramos un problema, hacemos que la depresión se agrande.

«Pasamos de tener un problema a ser un problema» y creernos un problema es un grave error. Todos podemos cambiar. Romper hábitos no es fácil, pero es posible y nuestro equipo de psicólogos en lima puede ayudarte a lograrlo.

Es importante recordar que, si bien los síntomas de depresión pueden estar presentes por mucho tiempo, no dejan de ser hábitos. Y los hábitos pueden ser cambiados.

Síntomas para identificar la depresión

Síntomas físicos:

    • Agotamiento o pérdida de energía
    • Dificultad para lograr concentración
    • Insomnio o hipersomnia
    • Ira, irritabilidad o tristeza la mayor parte del día
    • Pérdida o aumento de peso (sin otra causa aparente)

Síntomas psicológicos:

    • Culpa excesiva
    • Pensamientos recurrentes de estar mejor muerto (ideas suicidas)
    • Sentimientos de fracaso o de haber decepcionado a otros
    • Desinterés general
    • Inseguridad al tomar decisiones

¿Cuándo la depresión es un problema?

Hay días en los que no tenemos ganas de afrontar los problemas de la vida, es normal sentir tristeza y desinterés. Sin embargo, cuando esta tristeza y desinterés general interfiere persistentemente en nuestras actividades y relaciones es importante decidir hacer algo al respecto. Por otro lado, ahondar en esta capacidad de reflexión a la que nos lleva la tristeza, puede ser nocivo. Muchos estudios han demostrado que pensar demasiado en los problemas o en las emociones solo hace que crezcan.

¿Cómo superar la depresión?

1.- Entender que va a ser un proceso y no va a ser fácil

Tampoco tiene que ser necesariamente difícil, pero si será un proceso. Esto quiere decir que debemos ser pacientes con nosotros mismos. No juzgarnos por cómo nos sentimos. Habrá momentos buenos y momentos de gran tristeza, pero ambos pasarán. Finalmente, no elegimos las emociones que tenemos, así que no debemos culparnos por tenerlas.

La buena noticia es que, si bien no las elegimos, sí podemos elegir cómo reaccionamos a las mismas y como vimos en el artículo anterior podemos entrenarnos para manejarlas mejor.

Dependiendo de la importancia que le demos a la tristeza esta crecerá o ira desapareciendo.

2.- Dejar de analizar cómo nos sentimos

Analizar nuestras emociones es parte importante de lo que la psicología propone para entender lo que nos sucede y mejorar. Sin embargo, sobre analizar puede ser justamente la causa del problema:

Investigadores del departamento de psicología de la universidad de Virginia, descubrieron que en cuanto más analizamos las razones por las que nos sentimos tristes, tenderemos a sentirnos aún más tristes.
Enfocarnos demasiado en las emociones que nos perturban lleva a que estas crezcan y a que nuestra capacidad de hallar soluciones se reduzca.
La buena noticia es que sucede lo mismo con la alegría o los estados mentales de tranquilidad, cuanta más energía invirtamos en estar en paz, más tiempo estaremos en ese estado.

3.- Tomar distancia de la emoción

Un ejercicio que puede funcionar es describir la situación en tercera persona, como si le estuviera pasando a alguien más. Cuenta lo que te está pasando, lo que has atravesado, pero como si le hubiera o le estuviera pasando a alguien más.

Contar la historia en tercera persona no solo nos da espacio y una perspectiva distinta, sino que no permite liberarnos de la culpa y generar autocompasión, sino llegar al victimismo.

4.- Distraer la mente

Enfocarnos en lo que sí queremos. Como vimos en el artículo ¿Cómo dejar de pensar en mi ex? diversos estudios muestran que evitar pensar en algo lleva al efecto opuesto: que pensemos aún más.

Por ello es importante enfocarnos en algo más, distrayendo nuestra mente con juegos de memoria, organizando mentalmente las vacaciones, jugando sudoku, etc. La idea es aprender poco a poco a cortar con los pensamientos obsesivos.

Y si el tiempo no lo permite incluso ar una actividad fuera del ambiente usual:

    • Un curso corto de algo distinto (teatro, baile, pintura, escritura, negocios, etc.)
    • Hacer un deporte
    • Voluntariados
    • etc.

5.- Evitar catalogarnos como depresivos

La persona nunca es el problema, «el problema es el problema». Atribuir a nuestros problemas una causa interna tiene un efecto paralizante pues empezamos a sentir que no tenemos control y nuestra motivación para el cambio disminuye.

6.- Dejar de culparnos

Lo terrible de culparse es que no nos permite cambiar el pasado y nos paraliza a nivel emocional para avanzar hacia el futuro. Aprende a vivir en -el aquí y ahora- sin más culpas.

Dentro de las sesiones de terapia puedes trabajar el perdón, a tu pasado a alguien que te daño o perdonarte a tu mismo. «Cuando perdonas, de ninguna manera cambias el pasado, pero de seguro cambias el futuro». Bernard Meltzer

7.- Buscar actividades placenteras

Planifica tu día con metas pequeñas. no te sobre exijas. Intenta incluir actividades que disfrutas o solías disfrutar. Poco a poco irás rompiendo con la rutina anterior. Es importante avanzar paso a paso, con cambios pequeños pero significativos.

Cuando estamos en este estado de tristeza y desgano; nos falta energía y sentimos que lo mejor es quedarnos echados, en casa o sin salir. Sin embargo, este es el primer error.

8.- Ejercitarse

Muchas veces, cuando hemos pasado por situaciones difíciles nuestro cuerpo baja su nivel de energía para que podamos descansar. Haciéndonos experimentar tristeza y debilitamiento. Si pasa mucho tiempo y no forzamos a nuestro cuerpo a moverse este se debilitará. Los seres humanos estamos diseñados para movernos. Para caminar y correr kilómetros diarios. Si no activamos nuestro organismo estamos invitándolo a sentirse débil y triste. Hay que entender que, así como tenemos emociones y pensamientos, también tenemos un cuerpo. Nuestros psicólogos en Lima te ayudarán a considerar un tratamiento integral para recuperar el bienestar.

¿Cuándo ir al psicólogo o una terapia para superar la depresión?

La idea de asistir a una terapia psicológica para la depresión es que el psicólogo te ayude a armar objetivos para ir rompiendo este hábito.

En el caso de la depresión romper el hábito de estar triste es muy difícil porque justamente el hábito es no tener ganas de hacer nada, en este sentido puede ser parte del proceso forzarnos un poco para alcanzar eso que queremos a largo plazo.

Muchas veces utilizo el ejemplo de salir a correr, cuando estamos en la cama no deseamos levantarnos para salir, pero una vez corriendo nos sentimos muy felices.

Adicional mente, el psicólogo debe ayudarte a trabajar con las emociones asociadas al proceso. Ya sea por la muerte de un ser querido, superar una ruptura, la pérdida de un trabajo o simplemente encontrar el sentido que queremos darle a nuestra vida.

Si sientes que la depresión te está quitando la energía y no te deja avanzar, quizás sea una buena idea asistir al psicólogo. Ten en cuenta que sea un profesional que no solo busque evaluarte y diagnosticarte; sino que -sobre todo- te ayude a encontrar tus recursos para sobrellevar esta etapa y aprender de la misma.

Lo primero es acudir a un especialista para que te ayude a confirmar si lo que tienes es depresión o síntoma de algún otro problema.

¿Qué lograrás en una terapia para la depresión?

    • Recuperar gradualmente tu autoestima
    • Identificar un propósito gratificante para tu vida
    • Herramientas para aprender a conectar contigo mismo y el autocuidado
    • Tips para aprender a tomar distancia de las emociones que más te perturban: tristeza, ira, ansiedad

La depresión puede ser una gran maestra si aprendemos a escucharla y encontramos las estrategias para vencerla.

Nuestros terapeutas enfocados en soluciones te ayudarán a llevar tus reflexiones a la acción.

Si quieres aprender a combatir la depresión, Para terapia psicológica online puedes escribirnos a contacto@terapiapsicologicalima.com o si estas en Perú llamar al 962-783032 para separar tu cita.

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