Lo que no te dijeron de trabajar desde casa. Tips psicologicos

Este año el trabajar desde casa ha sido probablemente uno de los cambios más importantes de nuestras vidas. Tan sólo unos meses atrás teníamos una rutina instalada, que la quisiéramos o no, daba cierta sensación de orden y estructura a nuestros días.

Este cambio ha dado un giro sensible a nuestra vida personal e incluso familiar. Y, lamentablemente muchos al verse forzados a seguir produciendo y trabajando, no se han tomado el debido tiempo para procesar este cambio.

 

¿Desde qué empezaste a trabajar desde casa has notado cambios en tu bienestar?

Para muchos trabajar desde casa ha sido todo un desafío. Probablemente en un inicio disfrutábamos de la comodidad de trabajar desde casa. Pero, en la medida en que ha ido avanzando el tiempo, empezamos a sentir que el límite entre el trabajo y la vida personal es cada vez más borroso.

De pronto nuestra casa, nuestro lugar de descanso y de contención, y además nuestro espacio de desconexión después del trabajo pasó a ser una extensión más de la oficina.

Esta dificultad para establecer un límite fue un remezón en nuestra estructura cotidiana y en algunos casos también en lo emocional.

Además de las dificultades propias del contexto actual, como el temor al riesgo a contagiarnos y la dificultad para ver a nuestra familia y amigos, el trabajar desde casa es otro de los desafíos a los que hemos tenido que enfrentarnos.

Con todos estos cambios, hoy más que nunca debemos cuidar de nuestro bienestar mental.

En esta oportunidad, como psicologos en lima, queremos darte unos tips psicológicos para ayudarte a recuperar las riendas de tu bienestar.

 

¿Cuáles son los impactos emocionales asociados a trabajar desde casa?

 

Naturalmente cada persona es diferente y ha experimentado la contingencia de distinta manera. En terapia, sin embargo, hemos detectado algunas experiencias en común con las que quizás te identifiques:

 

  • Sensación de estar aislado o desconectado de los demás. Esto es más común entre personas que solían intercambiar (laboral y socialmente) con mucha frecuencia con sus equipos de trabajo. El contacto social aporta en nuestro sentido de pertenencia y también a nuestro enriquecimiento personal o profesional.
  • Dificultad para pasar “del modo trabajo al modo casa”. A veces al trabajar desde casa los límites de la vida personal y laboral se desdibujan. Empezamos a traer los problemas del trabajo a casa y los problemas de la casa al trabajo. Y, además de sentirnos sobrepasados, sentimos que no somos eficientes en ninguno de los dos roles. A veces esto conlleva a sentimientos de culpa o de irritabilidad.
  • Cansancio emocional. Ya sea porque estás trabajando más de la cuenta, o porque no has podido establecer un límite entre lo laboral y personal al trabajar desde casa. En ambos casos, la sobre exigencia produce un estado de agotamiento que afecta enormemente a nuestro bienestar personal y a nuestras relaciones.
  • Dificultad para encontrar motivación. La sensación de incertidumbre generalizada sobre nuestra vida y el entorno, puede conducir a una pérdida de interés sobre nuestros objetivos de vida.  
  • Cambios en el estado de ánimo: Ansiedad, estrés, depresión, irritabilidad.
  • Insomnio o dificultades para dormir

 

A pesar a todo lo anterior, ¡No todo está perdido! Desde nuestro modelo de terapia creemos que las personas estamos hechas de hábitos. Y, cómo nos encontramos en constante cambio (hoy más que nunca) nuestros hábitos pueden ser modificados para adaptarnos positivamente a nuestro entorno.

 

Por eso, te invitamos a aprender a trabajar desde casa sin sacrificar tu bienestar emocional construyendo hábitos saludables. Aquí algunos de nuestros tips:

 

  1. Establece un espacio físico de trabajo:

    En la medida en que te sea posible, establece en tu casa un lugar que sea únicamente para trabajar. Nuestra mente está conectada con el espacio físico. Al habilitar un escritorio o en una habitación separada, estamos estableciendo nuevas asociaciones mentales a dicho espacio. Si en adelante le asignas a ese espacio un sentido laboral, te será más fácil tanto incorporarte en el día a día a tus tareas laborales como a desligarte de ellas.

 

  1. Construye una nueva rutina:

    Si lo ves desde una perspectiva positiva esto incluso puede llegar a ser bastante interesante. Tenemos la opción de construir una nueva rutina que se amolde a nosotros y a nuestras necesidades. Aquí lo más importante, es establecer un orden con una cadena consecutiva de actividades. Las estructuras nos dan la sensación de tener las cosas “bajo control” y la sensación de que tenemos algo de poder sobre ellas. Lo cual, es especialmente importante en el contexto actual.

 

Trabajar desde una oficina conllevaba una serie de rutinas antes y después del trabajo. Ahora, te invitamos a establecer y mantener una nueva rutina con un paso a paso. Es ideal, si puedes incluso asignar horarios para cada una de tus actividades. La noche anterior pon el despertador y marca tu hora de inicio. Por ejemplo:

 

7:00: Levantarte

7:15: Hacer ejercicio

7:45: Inicia tu rutina de aseo

8:30: Desayuna

9:00: Listo para empezar a trabajar!

 

¡No caigas en la tentación de trabajar desde la cama en pijama! Las rutinas nos ayudan a establecer límites necesarios para nuestros objetivos. Al cambiarnos de ropa (a pesar que nadie más nos vea) nuestro cerebro asocia el acto de vestirnos al inicio de la actividad laboral.

 

  1. Establece límites de horario para el trabajo:

    Al trabajar desde casa, si el trabajo ocupa todos los espacios de tu vida, inevitablemente esto es una invitación al cansancio físico y al cansancio emocional. Ser workaholic, no necesariamente te traerá beneficios en el trabajo, ya que al sobrecargarte estás perjudicando tus niveles de eficiencia. ¿Cómo podemos solucionar esto?:

 

  • Define horarios de trabajo de inicio a fin y procura respetarlos
  • Respeta tus espacios de comida, de ser posible en un horario establecido
  • Ten pequeños breaks. Antes, con las conversaciones casuales con tu equipo de trabajo, podías alivianar la carga laboral y darte espacios breves de distención. Aunque no lo creas, estos pequeños espacios importan, permítete continuar con esos pequeños breaks aunque sea de forma remota.

 

4.       Al trabajar desde casa, procura que tus momentos de desconexión post trabajo sean igual de importantes:

La palabra clave aquí es la desconexión. Cuando finalice tu jornada laboral no alargues la dinámica de trabajo continuando respondiendo mensajes o llamadas. De ser posible, establece límites con tu equipo de trabajo y comunícalos.  Aunque suene difícil, esto es importante para cuidar de tu bienestar emocional y permitirte descansar.  Y, ¡Probablemente ellos sientan lo mismo que tú!

 

  1. Ábrete a los demás y retoma tus vínculos.

    ¿Recuerdas cómo era tu vida antes de trabajar desde casa? Para muchos de nosotros era común salir con algún amigo post jornada de trabajo o pasar tiempo en familia. No dejes que tus únicas formas de comunicación sean con tus compañeros de trabajo.

 

La tecnología nos ha permitido contrarrestar la necesidad de cercanía física. Hoy, te recomendamos seguir respetando esos momentos. Date el tiempo para compartir con tus amigos a través de mensajes o video llamadas. Las relaciones sociales no sólo nos ayudan a sentirnos conectados, también nos proporcionan espacios de distensión necesarios para recargar energías.

 

Estos pequeños tips te ayudarán a recuperar tu bienestar paulatinamente. Recuerda, aunque quizás no puedas cambiar el entorno actual, tú puedes elegir cómo sentirte y cómo actuar frente él.

Si sientes que requieres de una guía más personalizada y continua para retomar el camino, puedes comunicarte con nosotros para una terapia en línea y escribirnos a contacto@terapiapsicologicalima.com o si estas en Perú llamar al 962-783032 para separar tu cita.

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